Las organizaciones internacionales no se enfrentan a los retos de comunicación de la misma manera. Un equipo de proyecto global, la relación entre la sede central y las oficinas regionales, un departamento internacional de atención al cliente y un centro de capacidades global pueden requerir, cada uno de ellos, un enfoque diferente.
Por lo tanto, GBC comienza por comprender la organización, las personas implicadas y los retos de comunicación que el programa pretende abordar. Tenemos en cuenta los países y regiones implicados, las funciones y la experiencia de los participantes, la naturaleza de las relaciones laborales y las situaciones en las que la comunicación tiene un mayor impacto.
Los programas pueden diseñarse en función de las prioridades empresariales actuales y de los retos más comunes en el ámbito laboral. Entre los ejemplos relevantes se pueden citar la comunicación entre los directivos y los equipos internacionales, la colaboración entre departamentos, la participación en reuniones internacionales, la comunicación entre la sede central y las oficinas regionales, la transferencia de conocimientos, las relaciones con los clientes o la coordinación del trabajo entre distintas sedes.
Cuando proceda, los debates con los patrocinadores, las perspectivas de las partes interesadas o las aportaciones previas de los participantes al programa pueden aportar información adicional sobre los temas más importantes. A continuación, se pueden incorporar situaciones y ejemplos relevantes para que los participantes no se limiten a hablar de la comunicación en términos generales, sino que reflexionen sobre cómo las diferentes expectativas pueden afectar a su propio trabajo.
La personalización va más allá de cambiar algunos ejemplos o añadir la terminología de una organización al contenido estándar. El objetivo es vincular los conocimientos interculturales con el entorno empresarial del cliente y ayudar a los participantes a desarrollar estrategias que puedan aplicar en sus funciones y relaciones actuales.