La comunicación es un elemento fundamental en casi todos los Centros de Capacidades Globales. Influye en la forma en que se transfiere el trabajo, en cómo se desarrollan las relaciones, en cómo se resuelven los problemas y en la eficacia con la que los equipos colaboran entre distintos países y zonas horarias. Sin embargo, a pesar de su importancia, la comunicación suele ser uno de los aspectos menos comprendidos del rendimiento de los GCC.
Cuando los líderes analizan por qué se han estancado los proyectos, por qué las partes interesadas se han frustrado o por qué los equipos parecen descoordinados, la causa fundamental no suele residir en la capacidad técnica, la falta de esfuerzo o las malas intenciones. Lo más habitual es que el problema se remonte a la comunicación: la información se ha interpretado de forma diferente, no se han cuestionado ciertas suposiciones, no se han planteado las preocupaciones o se han malinterpretado los comentarios.
Estos problemas son especialmente habituales en entornos de GCC, ya que la comunicación se produce simultáneamente en múltiples dimensiones. Los equipos pueden trabajar en distintos países, culturas, zonas horarias, idiomas y funciones empresariales. Es posible que los compañeros de trabajo nunca se hayan conocido en persona y que interactúen casi exclusivamente a través del correo electrónico, las plataformas de mensajería, las videollamadas y los sistemas de gestión de proyectos. En estas circunstancias, incluso los malentendidos relativamente pequeños pueden amplificarse y empezar a afectar al rendimiento, a las relaciones y a los resultados de los proyectos.
Los problemas de comunicación también pueden resultar engañosos, ya que rara vez son dramáticos al principio. Un correo electrónico malinterpretado, una pregunta que no se ha formulado, una respuesta indirecta o un retraso en la escalación pueden parecer insignificantes si se analizan de forma aislada. Sin embargo, con el tiempo, estos pequeños problemas se acumulan. Los plazos empiezan a incumplirse, aumenta el trabajo de corrección, las partes interesadas pierden la confianza y los equipos se sienten cada vez más frustrados entre sí.